en los páramos de la eternidad.
Acudo a vosotros,
moradores perennes
de lo desconocido.
Acudo a todo aquél
que se me fué
deshojando moradas.
Abrazadme,
decidme que no estoy
alejada de senderos de luz.
Abridme los ojos
cerrados de esperanzas...
...Desfallezco.
En mis sienes habitan
golpes de yunque,
fraguas que queman
con su verdad.

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