Quema tu nombre en mis labios,
mi mente, obstinada,
trae tu imagen una y otra vez.
Mis labios inventan besos,
mis dedos, inquietos y vacíos,
juegan con el aire,
las palabras danzan en un laberinto
interminable y sin salida,
sueño con tus ojos,
(sueño que corre contra el destino,
insigne caballero desconocido
que juega con nuestras vidas)
intento olvidarte,
no decir: Mi amor.
No pensar que te quiero;
sin embargo todo gira incansablemente
y vuelve a mi.
