Dejadme pensar en mí aunque no os olvide;
ser egoísta dejándome llevar, cada mañana,
por el viento que sople,
girando como veleta en el tejado
de las incertidumbres.
Estoy cansada,tan cansada
de sentir como aristas
los dedos que sangran, gota a gota,
como único sosiego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario