de tu última caricia.
Una mirada inocente,
dulce y franca, me mira desde el fondo.
Otra, perdida, busca respuestas
del por qué a tantas ausencias,
de carencias y vacíos.
Los miedos han dado paso
a un dulce sosiego
que mece la cuna de la vida,
y acaricia el silencio profundo
que va más allá.

No hay comentarios:
Publicar un comentario