Foto: Lola Alba
I
Se indigna el corazón,
y como tantas veces,
nacen gritos silenciosos
solo alterado por "vosotros",
vosotros, siempre presentes
como válvula que silba
dejando escapar la presión que ahoga.
Ellos,
corazón, sangre y
células mías
que alborotan y a la vez dan sosiego,
a cada uno de mis yo.
II
No soy una,
soy la paciente que oye,
la que grita enfadada,
la que aconseja,
sin esperar respuesta;
la que se hunde sensible
ante incomprensiones...
No soy una,
soy mil veces yo
en cada vivencia,
en cada acuerdo o desacuerdo;
pero a la vez solo soy
la de corazón,
un solo corazón que me ata
y me libera,
lleno de amor presto a darse.
Solo una.
Solo yo,
genuina,
con mil defectos
y una sola cara,
una sonrisa
y una mirada transparente.
Así soy ...
porque todos somos únicos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario