Yo amo tu tacto en mis manos,
la suavidad de tu piel entre los dedos;
añoro tu ausencia, cuando,
sin saber por qué, te alejas;
tiemblo con tus palabras,
y en silencio
me haces estremecer;
siento mil vidas
compartiendo espacios ocultos,
que, con cierto recelo,
o total entrega, hago míos.
No me avergüenza confesar
que tengo más de un amante,
cada uno me hace sentir
y vivir distinto,
me habla y se entrega diferente.
Yo os lo ofrezco y lo comparto,
porque quiero que seáis
parte de mi,
de ellos...
los libros.















