No maduran los laureles,
ni los días, pasando impasibles,
doran atardeceres.
Que vacíos e inútiles
los pasos perdidos y hallados
en el más triste de los caminos.
Razón de ser, debe,
y tal cual será.
...pero que triste y vacíos
sujetan a puñados, así,
vulgarmente,
manecillas de reloj.
En laberintos andan, unos tras otros,
viendo madurar frutas ajenas,
sin más satisfacción que la esperanza...
...y a veces se esfuma,
haciéndose gris.












